Como cada año, hoy 25 de noviembre celebramos hoy, juntas, el día contra la violencia de género.

Pedimos más recursos económicos específicos para el colectivo de mujeres sordociegas y exigimos al Gobierno que garantice la cobertura de nuestra necesidades y demandas.

Exigimos al Gobierno que se tenga en consideración y memoria que a lo largo de la historia de las mujeres el desempleo ha sido una realidad (voluntaria u obligada) por haber priorizado la maternidad y los cuidados a otros, viéndose años después privadas de una independencia económica consecuencia de una pensión no contributiva a lo que hoy en día solo puede beneficiarse. Pensión que no supera los 400€ al mes. Si a eso se le añade una discapacidad como es la sordoceguera nuestras aspiraciones se reducen a buscar nuevos recursos económicos, recursos que hoy en día no existen.

Pedimos la creación de prestaciones específicas que promuevan nuestra independencia. Independencia que hoy en día se ve supeditada al despliegue de profesionales guías intérpretes y mediadoras. Profesionales de las que nuestra independencia depende de sus disponibilidades y horas de trabajo.

Hoy salimos a las calles porque podemos, y luchamos también por las que no pueden y ya no están. Luchamos también por las que están en residencias de personas oyentes. Porque las residencias exclusivas de personas sordociegas aún no existen.

¡La incomunicación en mi propia lengua es violencia!

¡La no promoción de mi autonomía es violencia!

No a la violencia contra las mujeres en todas sus formas, violencias visibilizadas y otras como la nuestra invisibilizadas.